Reforma de pisos: rehabilitación y reforma de suelos

Rehabilitación y reforma de suelos hiidráulicos en Barcelona | mosaico nolla[/caption] En una reforma de piso integral, siempre se contempla la situación de los suelos del piso. Hay ocasiones en que se puede aprovechar el suelo ya existente para abaratar el coste de la reforma en algunos casos o su reemplazo total, pero en muchos otros se trata de rehabilitar y/o reparar los suelos ya existentes. Este último caso es cuando en una reforma integral nos encontramos con suelos de gran valor estilístico y ornamental.
Un suelo de Nolla o mosaico hidráulico en un piso a reformar, casi siempre conviene rehabilitarlo y/o repararlo, pues su alta calidad funcional y estética permite obtener un suelo prácticamente como nuevo. En el caso de que esté muy deteriorado, también se pueden aprovechar las baldosas en buen estado, ya sea en superficies o partes, para crear un suelo mixto con partes de origen y otras nuevas.
En el caso de que el suelo del piso a reformar esté en condiciones para su rehabilitación y actualización, el trabajo de reforma consiste en: la nivelación de la superficie (muchas veces hay que levantar partes del pavimento); reemplazar de la mejor forma posible piezas rotas o inexistentes; reparar y recubrir todas las juntas; el toque final es el pulido y abrillantado del suelo. El resultado es un suelo reluciente, preparado para cien años más de uso.
La recuperación de los suelos modernistas en las reformas de pisos en Barcelona, cuenta con gran popularidad, en la mayoría de casos encarece un poco la reforma integral, pero la revalorización del piso es incomparable con este coste extra. Se trata en definitiva, de un parte muy específica de la reforma de un piso, pero que puede implicar una extraordinaria revalorización de la propiedad, pues muchos suelos en la práctica son elementos patrimoniales y artísticos que hay que contemplar en una reforma integral responsable e inteligente.
Dentro de los trabajos de reforma y rehabilatación de suelos en los pisos, la tarea más frecuente es la renovación del suelo de la cocina, esto debido obviamente a su uso más intensivo y a que muchas veces se aplican productos abrasivos como lejía y a la mayor humedad que deben soportar, produciendo un fuerte desgaste de los suelos. La otras partes del piso donde los suelos sufren es en los espacios comunes como sala y comedor y sobre todo en las zonas anexas a la entrada (la puerta), debido a la mayor intensidad de uso de estas zonas.
